!Ya tenemos más de 50 colaboraciones!

Gracias a todos los que estáis colaborando con nosotros ya tenemos más de 50 colaboraciones para nuestro libro solidario. ¡Y siguen llegando a buen ritmo!

Hemos formado un equipo de redacción que día a día va trabajando en la recepción y clasificación de relatos, poesías y reflexiones para ir dando forma a nuestro libro. En paralelo estamos gestionando la edición y publicación del libro, así como su promoción porque el objetivo es recaudar los máximos fondos posibles para Médicos sin Fronteras, organización a la que, como sabéis, donaremos los ingresos integros que obtengamos por las ventas del libro.

Trabajamos asimismo en todos los elementos que formarán parte del libro: portada, indices, reseñas… La calidad de los trabajos que recibimos merecen una presentación digna y que sea atractiva para los lectores.

Seguimos recibiendo textos y colaboraciones de todo tipo, y estamos recabando apoyos para conseguir que nuestro proyecto, que es de todos, sea un gran éxito.

Nada de esto sería posible sin vuestro apoyo, sin ese compromiso social que estáis demostrando día a día cuando recibimos vuestras colaboraciones cargadas de emoción, de comprensión y de empatía con las personas que padecen en todo el mundo y con los héroes anónimos que los ayudan. Esta es la fuerza que nos anima a seguir adelante y hacer que este hermoso sueño compartido se haga realidad.

Pedimos disculpas por el retraso en contestar vuestros correos y en actualizar nuestros contenidos en scripto. Ahora mismo el trabajo más importante es organizar el libro, y esta labor oscura está consumiendo muchas horas de todo el equipo, pero pronto empezaremos a mostrar resultados, a informar de las gestiones que están en curso y a agradecer uno a uno vuestras colaboraciones.

Pero pensamos que la mejor recompensa que podemos tener todos llegará el día en que el libro salga a la luz y todos los esfuerzos realizados tengan sentido. Ese día está cada vez más cerca, y eso se debe a todos vosotros.

Muchas gracias a todas y todos los que habéis creído en esta idea.

21 thoughts on “!Ya tenemos más de 50 colaboraciones!

  1. Hola, creo que es una idea maravillosa y me gustaría enviaros una humilde colaboración. ¿Hay algún tema concreto sobre el que deba versar el texto?. ¿Cómo puedo haceros llegar mi colaboración para someterla a vuestra valoración?.

    Gracias

      1. Colaboración solidaria de Antonio Redondo. Espero que os guste…

        DOSCIENTOS
        ——————–

        María corría, entre nerviosa y juguetona, por los pasillos del Hospital Vall d’Hebrón. Como todos los días, iba a encontrarse en la puerta principal con Montse, su compañera y amiga, para fumarse ese pitillo de media tarde, que más que un vicio era una excusa para compartir los cientos de chismorreos y anécdotas que un monstruo como ese hospital generaba sin cesar, y sin pudor (al menos, sin pudor ante los que trabajaban en él).

        No se podía esperar otra cosa de estas dos veinteañeras, que realizaban prácticas de Enfermería desde hace casi un año, y para las que la tragedia cotidiana entre la Vida y la Muerte que se representaba ante sus ojos adquiría tintes de tragicomedia, cuando no de comedia a secas. El ímpetu vital y la inmadurez propia de los jóvenes de su generación, unidos a su falta de experiencia, levantaban una especie de pantalla invisible entre lo que sus sentidos captaban y lo que sus cerebros interpretaban.

        A María no le quedaba más remedio que reconocer que las habilidades de Montse para relatar con gracia, e incluso con sorna, sus vivencias como espectadora superaban con creces las suyas propias. Además, últimamente María no había tenido demasiada fortuna, ya que le habían asignado un paciente que, al parecer, requería un tratamiento exhaustivo (aunque a ella le correspondió la tediosa misión de vigilar in situ permanentemente la evolución del paciente).

        Cuando alcanzó la puerta, Montse ya la estaba esperando, con una mirada divertida, ansiosa por lucirse una vez más ante su amiga. Una vez que Montse finalizó su retahíla de cotilleos entre el personal médico, bromas de mal gusto sobre algunos pacientes, carcajadas fingidas y previsiones de más y mejores historias que contar al día siguiente, le tocaba el turno a María.

        Pero esta vez María no estaba dispuesta a dejarse superar por su amiga y, aunque lo tenía verdaderamente difícil con la mono-tarea que le habían asignado, decidió rizar el rizo:

        -“No sabes tía, lo divertido que es vigilar a la momia ésa que me asignaron hace dos semanas, envuelta en vendas de los pies a la cabeza, con los dos brazos vendados en cabestrillo, una sonda y decenas de cables, jajajaja… Y lo mejor de todo es la letanía que no deja de susurrar una y otra vez: “lo siento… lo siento… lo siento…”. ¡Es la hostia, tía! Me pongo a imaginar el motivo y es que me parto el pecho. Que si intentó dejar a su pareja, y a su pareja no le hizo ni puta gracia. Que si sería un yuppie solterón, que intentó hacer una cena romántica en casa para su ligue de fin de semana, y se tropezó cuando iba a hacer un flambeado, flambeándose él el cuerpo. O si sería una cuarentona desesperada, que decidió hacerse una cirugía estética integral a precio de saldo. Jajajaja… tía, cada posible motivo que se me ocurre me descojono un poco más, jajajaja… Seguro que, con un poco más de imaginación, hasta llego a adivinar la verdadera causa”

        -“Bastaría con leer su historial, Martínez”, la voz seca de la Enfermera Jefe interrumpió a sus espaldas el desparrame de María. Los rostros de María y Montse se mudaron automáticamente, sobrecogidos por la inesperada e intimidatoria irrupción. La voz, ahora serena y firme, prosiguió pausadamente:

        -“Se llama Roberto, tiene 32 años, era teniente en un destacamento sanitario de los cascos azules españoles en Afganistán. Su misión consistía en acudir rápidamente después de cada atentado con coche bomba para reconocer la situación, evaluar las necesidades de asistencia médica y, sobre todo, contar el número de cadáveres que la locura había desperdigado cada vez que él llegaba al lugar de un atentado. Como si de un mantra protector se tratase, Roberto había adquirido la costumbre de repetir en voz alta, cada noche, antes de cerrar los ojos en busca del sueño que cada vez le costaba más conciliar, el número acumulado de hombres, mujeres y niños cuyos cuerpos inertes le había tocado contabilizar desde que llegó a aquel infierno en la Tierra. Dos días antes de licenciarse, le encomendaron su última misión. Después de terminar su odiosa tarea de notario de la atrocidad humana, Roberto se dirigía hacia su vehículo cuando pisó una mina incendiaria antipersona, deliberadamente disimulada para conseguir su objetivo. Eso fue tres días antes de que usted, María, le conociera”

        Las dos jóvenes, petrificadas, aplastaron desmesuradamente sus colillas contra el suelo mientras la Enfermera Jefe les daba la espalda y regresaba al trabajo. Antes de cruzar la puerta de nuevo, se volvió a oír su voz: -“¡Ah!. Y Roberto no susurra “lo siento”. Lo que Roberto repite una y otra vez es “doscientos”.”

          1. Hola Israel, no sé si habrás recibido mi texto, el cual envié contestando tu correo en gmail. Se titula La Promesa, y el autor Jose Yebra (yo mismo). Por si acaso, te lo vuelvo a enviar al correo de scripto mejor…
            Un saludo.

          2. Si, lo hemos recibido. Llevamos bastante retraso en procesar los textos y yo personalmente os tengo que pedir disculpas a todos porque estoy tardando mucho en contestar a todos los mensajes y textos que llegan. Pero estamos en ello, y desde luego la buena noticia es que estamos desbordados.

  2. ¡Buenos días!

    Me parece una iniciativa muy bonita y me gustaría informarme sobre las bases y demás, para participar. ¿A qué email puedo escribir para solicitar información?

    1. Buenos días y muchas gracias, tienes toda la información en nuestra web, scripto.es. Para cualquier consulta o para enviar tu texto puedes hacerlo al mail textos@scripto.es.
      Además, ahora te enviaré una invitación que hicimos hace unas semanas y que puedes reenviar a otros escritores si quieres ayudarnos a difundir este proyecto.

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