La solidaria experiencia literaria

scripto-barco-navegando

La vida del bloguero es de navegante por las amplias aguas del océano de la red.

La vida del escritor es de apóstol de las letras. Sí, más o menos, como el médico en un barrio carenciado, o la monjita en zona de guerra. Claro que escribir es, digamos, más confortable que caminar por lugares inesperados. Pero hay cosas en común. Amor al arte, por encima de todo.

Estamos sintiendo un poco de todo eso. Sí, hablo de los que aceptamos la invitación hace un tiempo y ahora estamos integrando una inusual mesa de redacción. Con lo que tenemos de iguales y de diferentes. Con nuestras edades tan distintas a cuestas, nuestras formaciones disímiles, nuestras experiencias como lectores y selectores. En eso estamos. Comenzando a darle forma al proyecto scripto.es (no dejen de visitarlo, por favor).

Muchos autores nos han enviado sus obras con gran generosidad. Aquí estamos desde hace unos días: Ana Centellas, Lord Alce, Rodrigo, Lidia Castro y quien estas líneas teclea, además de otros colaboradores, todos bajo la atenta batuta de nuestro director de orquesta. Solo un constructor organizado como Israel Aguiar, también conocido por su blog El Destrio, puede ordenar y darle vida a todo esto.

Estoy muy contento de haber aceptado este desafío. Lo vamos construyendo entre varios, cada uno a su ritmo, colaborando, cooperando, con mucho respeto y ganas.

Si alguien dice tener poco tiempo para ayudar, pero de todos modos tiene alguna buena idea (armado de libros, comercialización, publicidad, difusión…) puede sugerirlo en un mensaje de correo a esta dirección.

¡Gracias por leer!

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