Colaboraciones

El Mundo en tus Manos. Colaboraciones

Mostramos algunas de las colaboraciones que forman parte del libro. Es solo una selección de los textos que estamos incorporando al libro, pueden ser una buena referencia del tipo de escritos que esperamos.

Volver a empezar.

por Rodri.

Luis pensaba en ello al levantarse a duras penas de la cama en la habitación de diez metros cuadrados en la que dormía cada noche sin nada de luz salvo la de una triste bombilla que colgaba con poco futuro por delante.

Lo supo esa mañana mientras se arrastraba hacia el baño por el inmenso pasillo de la casa que compartía con tres personas, propiedad de una oenegé que ayuda a los que no tienen donde caerse muertos.

(leer la entrada original publicada en el blog puntadas con hilo)

 

rodri

Rodri

Omar

por Lord Alce

La gente desfilaba tras los ventanales del bar y los contemplaba mientras pensaba en el gran paso que iba a dar al día siguiente. Serían casi las ocho de la tarde, y apuraba los últimos sorbos de un café humeante, delicioso y bien azucarado. Cuando mi chica viniese, le contaría lo bien que me había ido en la entrevista de trabajo de la que acababa de salir; por fin, tras dos años, había encontrado algo en un sitio mejor. Ahora me preguntaba por qué demonios había sido capaz de aguantar tanto en esa empresa. Horas sin pagar, la norma. Mal ambiente, lo general. Nula organización, lo típico.

(continuará...)

 

lord-alce

Lord Alce

Híbrida.

por Sadire.
Ahlam no podía dejar de morderse las uñas. Un vicio asqueroso que era incapaz de contener cuando estaba nerviosa. El esmalte de uñas color ceniza estaba comenzando a notar las consecuencias y no podía permitirlo. Decidió acercarse a la mesa donde esperaba el catering y servirse ella misma una copita de cava. Quizás notar el cosquilleo de las burbujas en su garganta aliviase un poco tanta tensión.
 

(leer más en Divagaciones en Rosa)

 

sadire

Sadire

Poesías e imágenes.

por María Míguez.

Recuerda siempre / que tú eres bella / que tú eres buena...

Con estos versos comienza una de las poesias que ha creado María Míguez para el libro solidario, acompañadas de dos auténticas obras de arte. No es momento de desvelarlas, reservamos estos tesoros para el libro. Podéis visitar el blog de María para comprobar la sensibilidad con que maneja la pluma y el pincel 

 

 

 

maria-miguez

María Míguez

Ella.

por Berkanaluz.

 

Ella sangraba, pequeña, sucia, temblaba descalza, dolor…dolor del cuerpo, del alma, cenizas por el aire, su alma pesaba…miedo, miedo atroz. Estallaba todo, estallaba y ella lloraba, miedo sin límites, todo volaba por los aires, una y otra vez, nunca cesaba, ausencia, dolor, el odio en el aire… irracional, odios entre seres, entre gentes, entre humanos y ella gritaba, suplicaba, ella no sabía de “eso”…no sabía que era y lloraba, el dolor en su pecho era atroz, todo retumbaba, tosía, el aire no llegaba, su pecho le dolía terriblemente...

(leer el texto original)

 

Entre la vida y la muerte.

por Berkanaluz.

Doctor, han destruido el ala norte del hospital! la enfermera tosía apenas podía hablar, tenía sangre en las manos,

-hay heridos y muertos por doquier, -¿qué haremos? -¡tengo miedo!, dijo ella.

 -Yulie, ve a buscar a los demás y evacuen… dijo el doctor. El no podía despegar sus ojos, todo era polvo, pero delante de él, su paciente moría,… el ruido de las bombas a lo lejos era alienante, la vena del cuello del doctor palpitaba con pulso acelerado, su respiración era entrecortada, –

(leer el texto original)

berkanaluz

Berkanaluz

Cristales rotos.

por Buscando a Casiopea.
El coche circulaba por una calle desierta mientras Mahdi miraba por la ventana, repantigado en el asiento trasero junto a su hermana. Habían dejado atrás su antigua escuela dos calles antes, a la que hacía dos meses que ya nadie asistía. Una bomba barril había impactado sobre ella y se podía ver, desde la calle, el interior de la que había sido su aula durante diez años. Escuchaba a sus padres hablar, sin prestar demasiada atención. Estaban alterados y discutían mientras su padre conducía con violencia poniendo en serio peligro los amortiguadores del coche.
 

(leer más en la entrada original)

 

casiopea

Buscando a Casiopea

Hacia una vida mejor.

por Ana Centellas.
Aún no había amanecido aquella mañana fresca del mes de julio. En el puerto de Tarifa, Jesús dormitaba a trompicones en su puesto. En algún momento de su ligero sueño, escuchó un pitido. Abrió los ojos con calma. En la pantalla que tenía frente a él, el radar avisaba de la presencia de algo desconocido a pocos kilómetros de la costa. Acostumbrado como estaba a aquella situación, levantó con tranquilidad el teléfono de salvamento marítimo y simplemente indicó dos coordenadas, las que revelaba el monitor que tenía delante de sí. No pudo evitar derramar una única lágrima cuando colgó el teléfono. A pesar de llevar más de una veintena de años en el puesto, aún no aceptaba lo que estaba ocurriendo.
(continuará).

 

Un nuevo comienzo.

por Ana Centellas.
Atef caminaba sin rumbo por las desoladas calles de Aleppo. Cubierto de polvo de pies a cabeza, había conseguido salir a duras penas del edificio donde vivía, ahora completamente desolado. Todo a su alrededor era silencio. Una nueva bomba había caído en las inmediaciones y eso debía ser lo que había provocado el derrumbe. Ni rastro de vida a su alrededor, ni un solo sonido, el silencio era ensordecedor.
(continuará).
ana-centellas

Ana Centellas

En el infierno.

por Lidia Castro.
Miro el reloj, son algo más de la tres de la madrugada y las bombas siguen cayendo… El silbido ensordecedor que producen los proyectiles en su caída libre se introducen en mi mente con la facilidad con que una piedra rompe un delicado cristal.

De las paredes de roca recientemente excavada cuelgan luces improvisadas. No son más que bombillas que parpadean continuamente y se apagan cada vez que hay un impacto.

(continuará).

 

lidia-castro

Lidia Castro

Un día más se pone el sol.

por Senza Misura.


Un día más se pone el sol.
El frío y el miedo se agarran de la mano e intentan ganar la batalla.
Un día más, después de cada inexistente silencio, se puede oír cómo se acerca la guerra con su característico réquiem.

Humanos que son olvidados después de cada noticia informativa.
Utilizados como carne de cañón en cada conflicto.
Niños, hermanos, familias... que se ven separadas y destruidas, por el mero azar de haber nacido en ese país.

(fragmento de la poesía completa).

senza_misura

Senza Misura

Juegos.

por Carlos Moya.

El sábado era el mejor día de la semana, desde la primera hora de la mañana podía escuchar como el ajetreo constante de los comerciantes y aldeanos que acudían el mercado llenaba la calle con su bullicio. Adormecido bajo las sábanas escuchaba como unos y otros se lanzaban improperios a modo de saludos desde ambos extremos, entre apresuradas ordenes para que a las nueve de la mañana estuviera todo dispuesto y pudieran dar comienzo las transacciones.

Carlos Moya

4 thoughts on “Colaboraciones

  1. Podeis dejar aquí vuestros comentarios. El mío, como no puede ser de otra forma, es agradecer y felicitar a los autores de estos textos.

Por favor, deja un comentario